OK Parroquia Padre Nuestro: El Templo | Parroquia Padre Nuestro

 

TEMPLOLa Iglesia que conforma el templo es moderna y de reciente construcción pero también llena de significado en cada uno de los elementos que la constituyen. Por eso, aunque no se trate de una edificación antigua, se pueden descubrir detalles en ella que también cobran sentido en las liturgias, sobretodo de la eucaristía, cuando está reunido todo el pueblo de Dios.

La forma del edificio es de carácter asambleario, triangular, ello permite ubicarse alrededor del altar, que está en el centro de la comunidad y data de época románica, y sentir que se forma parte de una comunidad, pues el tamaño también hace sentirse como en una casa, como una gran familia.

 


Vista Altar amplia

El edificio está iluminado por la gran cristalera que inunda desde el techo y que tamiza la luz, recuerda al Benedictus y su referencia al sol que nace de lo alto, Cristo que es nuestra luminaria (Lucas 1:68-79).

 

 

 


 

Fiestas-del-Buen-PastorEl presbiterio tiene una pequeña forma de ábside que recoge el altar y el ambón. Está muy cerca de la asamblea y es sencillo y simple poniendo de manifiesto que el mismo Dios es así; accesible y cercano.

 

 

 


Retablo.jpgEn el fondo del mismo se encuentra un gran relieve con el Misterio del encuentro entre Jesús resucitado y María.  María, como símbolo de la humanidad, va al encuentro de Jesús porque él antes ha salido a nuestro encuentro.

 

 

 


La mesa del altar es redonda. En su centro se encuentra el icono de la Parroquia Padre Nuestro; una manos extendidas con el cuerpo de Cristo. Significa que desde el altar el Señor, desde sus manos, nos acoge y nos envía para vivir y anunciar la Buena Noticia del Reino. Asimismo, salen de ese centro doce rayos extendidos a los puntos cardinales para significar que esa Buena Noticia, lo que hemos visto y oído, debe llegar a todos los lugares y personas.

 

 


En la parte izquierda del templo hay cuatro lucernarios de diferentes colores que, al ser traspasados por los rayos del sol, expresan realidades diferentes del misterio humano iluminado por la fe: sobre la pila bautismal; el color azul expresa el agua del bautismo, símbolo del nacimiento a una vida nueva; los lucernarios rojos están en la entrada de la Iglesia y plasman la necesidad que tenemos de renovarnos, de quitarnos la suciedad al entrar, pues vamos a estar en Su presencia, pero también significan el sacrificio de Jesús por nosotros y la entrega personal; la suya y la nuestra.

 


El último, de color verde, está situado sobre la sala del confesionario expresando la esperanza del perdón cristiano, la esperanza de la salvación y de la plenitud prometida. Éste último espacio, ha sido concebido como una habitación, un lugar cálido e íntimo desde el que poder encontrarse a gusto con el Señor para ponerse con mayor facilidad en verdad ante él y pedirle ser ayudados con su Gracia desde el Sacramento de la Reconciliación.

 


BajorrelieveBuenPastorEn una pared de ésta, por fuera, hay un relieve del Buen Pastor, que es el patrono de la parroquia y marca la fecha de la fiesta parroquial, y que nos habla de cómo el Señor es la puerta por la que hay que pasar para entrar en el redil del Reino que él promete, pero también nos recuerda que él es el pastor al que hay que seguir y cuando uno se desorienta y se pierde él sale en nuestra búsqueda.

 


A la entrada de la Iglesia se encuentra la capilla de la Eucaristía. Es sencilla y se encuentra presidida por un Cristo sereno, una imagen de María como camino para llegar a Jesús, y un sagrario precioso con un relieve de un pelícano alimentando a sus crías, símbolo de la eucaristía. La simbología cristiana de este ave parte de una característica propia de este tipo de pájaros: cuando carece de alimento para sus hijos es capaz de arrancarse su propia carne para alimentarlos y que no perezcan, se entrega por los suyos. Por eso a veces a Cristo se le identificaba de esta manera y desde este sagrario se nos invita a hacer lo mismo; a dar la vida por los hermanos hijos de Dios.

 


Vía-Lucis.jpgEn una de las paredes de la Iglesia; la que se encuentra frente al presbiterio, se ha situdo un Vía Lucis que significa: camino de la luz. Se ha elegido así en lugar del vía crucis tradicional porque esta tradición reciente en la Iglesia trata de hacernos recordar que el camino del cristiano es el de la resurrección y no solamente el de la cruz, aunque pase por ésta. Nuestra esperanza es que el mal ya no tiene la última palabra en nuestras vidas desde que resucitó Jesús. Por eso se resaltan, al recorrerlo, los misterios de  Jesús desde su resurrección hasta el día de Pentecostés en el que recibimos el Espíritu Santo.