Domingo 17 de noviembre de 2019 – XXXIIIº del T.O. – Vivir con esperanza

Destrucción del Templo de Jerusalen
Destrucción del Templo de Jerusalen
  1. Mal. 3,19-20. A vosotros os iluminará un sol de justicia.
  2. II Tes. 3,7-12. Si alguno no quiere trabajar, que no coma.
  3. Lc. 21,5-19. Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas.

 

Hoja litúrgica

Vivir con esperanza

 

  Reflexión

  • Los discípulos ven solo lo físico y exteriormente, lo espectacular, lo deslumbrante, lo grandioso. Jesús va más allá. Con su mirada profunda ve lo de dentro, lo humilde. Se da cuenta que los discípulos no le entienden y los baja de golpe. De todo lo que ven no quedará nada, lo edificado con expolio e injusticia tiene poca consistencia.
  • Solo permanecerá lo construido sobre una entrega total. El templo y Jerusalén quedarán totalmente destruidos para que venga sobre la nube el nuevo templo, el Hijo del Hombre (Lc 21,27) que trae la salvación, la liberación.
  • No hay que perder de vista que todo es un lenguaje simbólico catequético. Jerusalén y su templo son el judaísmo que impide el reconocimiento de Jesús como Mesías y su proyecto salvador. Lo que hace Lucas es dar un sentido catequético a los hechos históricos.
  • El lenguaje del evangelista nos está anunciando que del mismo modo que Jerusalén cayó, nuestras construcciones mentales, religiosas, también caerán.
  • Los discípulos siguen sin enterarse. Solo quieren ser los primeros en enterarse, en estar informados, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder? Jesús responde a estas preguntas superando la incipiente ignorancia de los discípulos. Las señales que preceden a la ruina de Jerusalén, posiblemente son cosas que sucedieron cuando el asedio y toma de Jerusalén. El fin de Jerusalén es el símbolo del fin de nuestros judaísmos, la ruina y destrucción de todo aquello que se ha construido opuesto a la liberación y a la entrega total. Jesús invita a no dejarse llevar por los falsos profetas que anuncian la salvación en el poder, en lo espectacular.
  • Lucas habla de la caída histórica de Jerusalén (año 70) y de la entrega histórica de Jesús como referencia de lo que el discípulo ha de hacer y vivir. La descripción que hace de la persecución a los discípulos está calcada de lo sucedido a Jesús: tribunales, cárceles, reyes, gobernadores. Seréis odiados por todos, no habla de un odio universal, sino de aquellos que no conciben el proyecto de Cristo como salvador, liberador, de entrega. Es una manera de decir que Dios protege totalmente a los suyos. Para el Creador de la vida, no se pierde nada de vida y nada de cada uno. Como en Jesús, se recupera no solo todo sino todo y de un modo pleno.